Una correcta higiene bucal es mucho más que cuidar los dientes. Una adecuada higiene bucal también comprende el cuidado de las encías. Las encías son la clave de la estructura dentofacial, es por eso por lo que cuidarlas no es solo cuestión de estética, sino que ayuda a mantener la salud bucal.

Las encías se ocupan de proteger y dar soporte a las piezas bucales. Se trata de un tejido mucoso al que le pueden afectar las bacterias que hay en la boca. Una higiene dental deficiente también incidirá negativamente en la salud de tus encías.

¿No sabes cómo cuidar tus encías? No te preocupes, estamos aquí para ayudarte y darte unos consejos muy útiles para que las cuides siempre.

Cepillado diario

Una de las principales recomendaciones es realizar un cepillado diario, preferiblemente, después de cada comida. Eso sí, recuerda que debes tratar con cierto mimo la zona para evitar el sangrado de las encías y que una fuerza excesiva a la hora de realizar el cepillado pueda provocar la retracción de las encías.

Es conveniente que escojas un cepillo especial para encías, que tenga las cerdas de dureza media o suave. En cuanto a la pasta de dientes, escógela de acuerdo a tus necesidades bucales. Las hay con flúor, contra las caries, blanqueadoras…

Siempre que adviertas que las cerdas de tu cepillo están algo desgastadas, renúevalo. Intenta, además, hacer una renovación del cepillo cada tres meses, ya que es lo aconsejable.

Para cuidar por completo la higiene de las encías, usa el hilo dental, que acabe con la placa bacteriana e incorpora a tu rutina diaria el uso de un enjuague bucal que te ayude a limpiar en profundidad la boca.

Ten en cuenta que si llevas prótesis dental, las encías pueden llegar a resentirse si no se realiza una correcta limpieza de manera diaria.

Visita al dentista

Por último, completa tu rutina con visitas regulares al dentista. Y es que, por mucho que mantengamos una adecuada higiene bucal en casa, ésta suele ser insuficiente para

asegurar que la cavidad oral está completamente libre de bacterias y sarro solidificado en espacios a los que no llega el cepillo.

Por eso, conviene acudir regularmente a una clínica dental de confianza que se asegure de que tus encías están en perfecto estado.