La pérdida de piezas dentales puede ocasionar un verdadero trauma para las personas que lo sufren. Muchas personas no se sienten cómodas en su interacción con su círculo social por la ausencia de algunos dientes. Para aliviar esta situación, un implante dental es la mejor opción. Además puede tratarse de una solución muy duradera.
Un tratamiento con implantes dentales puede ser un proceso muy sencillo. Sin embargo, se han ido creando a lo largo de los últimos años una serie de mitos falsos, de verdades a medias, en torno a la inserción de estos implantes en nuestra cavidad oral, que mejoran la estética y la función correcta de nuestra dentadura.
La diabetes, ¿un obstáculo?
No existe ningún estudio que haya concluido que las personas que padecen diabetes no puedan someterse al tratamiento para un implante dental. Es cierto que deben tenerse algunas precauciones una vez realizado el implante, a causa de las alteraciones de carácter metabólico que se producen en nuestro organismo.
Los implantes no ocasionan rechazos ni alergias
El principal material utilizado en la elaboración de los implantes, el titanio, no causa incompatibilidades con nuestro organismo, ni tampoco reacción alérgica alguna por parte de nuestro sistema inmunitario. Otra cuestión muy diferente es que el implante no tenga una integración total con el hueso, por las razones que sean.
No se trata de un tratamiento largo ni doloroso
En la Clínica Dental, el implante se coloca con anestesia local, y algunos casos con sedación intravenosa. Esta intervención no es dolorosa en absoluto, es una colocación rápida. Siguiendo las indicaciones del especialista cirujano, el postoperatorio no genera muchas molestias. Únicamente en algunos casos en que es imprescindible el aumento del hueso se incrementa el tiempo de la operación y las molestias posteriores.
Los implantes no tienen una duración corta
Aunque no pueda asegurarse al cien por cien que un implante vaya a durar toda la vida del paciente, hay garantías suficientes para afirmar que, con los cuidados debidos, su duración puede ser muy larga.
Cualquier profesional no puede colocar un implante
Lo más adecuado es que lo haga un profesional en implantología, con suficiente preparación y experiencia, que aportará todas las garantías en el tratamiento.
Un perno no es un implante
Los pernos son anclajes que se aplican en la raíz de las piezas dentales y se usan para reforzar los empastes en caso de debilidad de los dientes. En el caso del implante no existe ninguna raíz.
El implante no se caerá
Aunque hay quien piensa que los implantes pueden desprenderse, lo cierto es que van atornillados y es imposible que se desprendan como consecuencia de la actividad diaria.
No hay límites en la masticación de cualquier alimento
Con un implante dental puede llevarse un ritmo de vida totalmente normal, en todos los sentidos y también en el de la alimentación. Podemos comer lo que más nos guste y disfrutar de una dieta sana, equilibrada y completa. Es importante controlar de la forma adecuada la higiene bucodental y acudir a las revisiones con el dentista.

