Sequedad bucal

En su origen, la boca seca es un indicativo de que no tenemos la saliva suficiente para mantener la boca en su nivel de humedad adecuado. Cuando estamos tensos o nerviosos por alguna razón, somos propensos a sentir esa sensación de la boca seca. Si esta situación se prolonga durante muchas horas, además de la incomodidad, la sequedad en la boca puede traernos problemas de salud, además de ser un indicativo de alguna otra patología.

 Insuficiencia de saliva

Las afecciones derivadas de la sequedad en la boca se derivan de la ausencia de la saliva suficiente. De esta forma, la función de la saliva no sería únicamente mantener la boca húmeda, sino que la saliva ayuda en la digestión de alimentos, además de proteger los dientes contra las caries, evitar infecciones mediante el control de las bacterias en la boca, y hace posible una correcta masticación y posterior deglución.

Entre las causas que pueden estar provocando que nuestras glándulas salivares no funcionen adecuadamente, estarían: los efectos secundarios de tomar algunos medicamentos, como los analgésicos, diuréticos, contra la hipertensión y la depresión, etc.; algunas enfermedades, como es el caso de la diabetes o el Parkinson; la aplicación de quimioterapia, la menopausia, el tabaquismo, etc.

 Consecuencias de la boca seca

Si la sequedad en la boca es duradera, y se extiende en el tiempo, entre las sensaciones que vamos a percibir, está la sensación de sequedad en la garganta, los labios resecos y la generación de fisuras en ellos, las dificultades para deglutir, la sensación de ardor en la lengua, un mal aliento continuo, dificultades incluso en la masticación y al hablar, reducción de nuestra capacidad gustativa, la formación de llagas, etc.

 El tratamiento

La mejor forma de curar la sequedad bucal es evitando sus causas. Si la boca seca es causada por los medicamentos, una modificación de los mismos, o de la dosis que tomamos será muy efectiva. Si el problema está en las glándulas salivares, hay productos farmacéuticos que el médico puede prescribir para ayudar a que las glándulas funcionen mejor.

También hay tratamientos humedecedores bucales, que pueden actuar como sustitutivo de la saliva. Lo ideal es acudir a la Clínica Dental, para que el profesional nos recomiende el mejor tratamiento.

Una correcta higiene oral, con cepillados diarios, colutorios y revisiones periódicas también influirá muy positivamente en el tratamiento de la xerostomía o sequedad bucal. Entre otras cosas, porque los pacientes con esta patología son más propensos al desarrollo de caries y enfermedades periodontales.

Como vemos, para que la detección de las causas de la sequedad bucal, y el tratamiento sean correctos y aporten plena eficacia, son fundamentales las revisiones con el dentista.

Sugerencias o remedios caseros

Para evitar la sensación de sequedad en la boca, ayuda mucho evitar algunas bebidas que producen esa sequedad, como es el caso del café, té y otras bebidas con gas. Hay que tomar abundantes bebidas sin azúcar y agua, así como evitar alimentos muy picantes y salados. Masticar chiches y caramelos duros sin azúcar estimula el flujo de saliva. Por las noches, es importante utilizar humidificadores en la habitación, cuando se padece de esta sequedad bucal.

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