El hábito de comerse las uñas está más extendido de lo que parece, y no distingue edades ni sexos. Aunque parezca una costumbre no demasiado dañina, el hecho de mordernos las uñas puede provocar serios problemas en la boca.En realidad no solo afecta la imagen, sino que puede alterar la salud más de lo que parece.

Onicofabia: nombre científico de ‘mordernos las uñas’

Se estima que la cuarta parte de la población mundial tiene onicofagia. Es un hábito tan extendido que casi no llama la atención; sería como si socialmente se aceptara que la gente de muerda las uñas esté donde esté.A veces se interpreta como un signo que expresa nerviosismo y ansiedad. Hay quien asocia la onicofagia con algún trastorno emocional y de conducta, pero no hay evidencias científicas acerca de este punto.

Sin embargo, el ‘no te muerdas las uñas’ suele ser una recomendación constante. Generalmente se refiere a la estética de la persona, especialmente de las manos. Pero es también un sabio consejo para el cuidado de la salud de la boca; y en este sentido sí hay motivos de preocupación.

Consecuencias en la boca de mordernos las uñas

Además del deterioro en las propias uñas, la onicofagia ocasiona problemas en la salud bucal:

  • Las bacterias y microorganismos se transmiten de las manos a la boca. Generalmente, quien padece onicofabia se muerde las uñas en cualquier momento y en cualquier lugar.  Basta pensar en todo lo que las manos han pueden haber tocado, para tener una idea de la posible contaminación con gérmenes patógenos.
  • Infecciones severas. Al mordernos las uñas provocamos pequeñas heridas en la boca que son puerta de entrada de virus, como es el caso del herpes.
  • Existe un desgaste especial y prematuro en los dientes de las personas que se comen las uñas. Este problema afecta principalmente a los incisivos centrales, que son los que más se ven al sonreír. El esmalte se desgasta y las piezas se debilitan y se exponen a enfermedades.
  • Un posible riesgo mayor. Si el problema es crónico y la persona se muerde las uñas permanentemente, las encías y el paladar sufrirán las consecuencias. Se pueden producir deformaciones que alteran la estructura bucal. La gingivities frecuente en personas que padecen onicofagia; de la gingivitis a la periodontitis, que produce pérdidas de piezas dentales, hay un pequeño paso.
  • Como consecuencia de morderse las uñas, aumentan las caries. Los dientes de los que se comen las uñas están más expuestos a la placa bacteriana.
  • El problema es especialmente grave para las personas que han tenido tratamientos estéticos.Los empastes y fundas se perjudican.
  • Mayor riesgo de bruxismo

Conclusión

Es fundamental asumir que la onicofagia es un hábito que perjudica mucho la salud, por lo cual es necesario tratarlo. No es un tratamiento sencillo, pero es imprescindible realizarlo.

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