evita el miedo al dentista

Muchas personas tienen miedo al dentista pero en este artículo vamos a tratar de demostrarte que no hay motivo para generar temor en un sector que ha evolucionado hacia intervenciones mínimamente invasivas incluso indoloras.

Las experiencias que vivimos de pequeños al visitar al odontólogo, el desconocimiento de los nuevos tratamientos indoloros o poco incisivos, así como el dolor de boca que podemos sufrir al padecer un problema bucal, suelen ser las causas más comunes que generan el miedo al dentista, pero en este artículo, vamos a tratar de darte algunos consejos para evitar ese innecesario y muchas veces injustificado temor.

Técnicas para evitar el miedo al dentista

1.- Lo más tranquilizador es hablar antes con tu odontólogo y conocerle para preguntarle todo lo que necesites saber sobre tu tratamiento especifico. Conocer la clínica dental y a su equipo médico también te ayudará a confiar más.

2.- Una revisión en profundidad para determinar con exactitud tu problema bucal, así como una explicación experta del proceso de sanación,  genera la confianza que necesitas para pedir cita.

3.- Piensa que la tecnología y los tratamientos de hoy, nada tienen que ver con los de hace años, por lo que es posible soluciones mucho menos invasivas y por tanto ausentes de dolor.

4.- Hable con otros pacientes en la misma sala de espera para preguntarles por su experiencia. Seguro que le ayudarán a tranquilizarse.

5.- Pacte con su especialista la posibilidad de tratar más de una dolencia en la misma sesión, evitando así tener que volver.

6.- Piense que alargar la visita al dentista no solucionará su problema, al contrario, tarde o temprano tendrá que solucionar el problema, y quizás en ese momento sea más complicado que ahora.

7.- Marque usted los tiempos durante el tratamiento o la intervención. Su odontólogo trabajará al ritmo que usted marque.

8.- No trate de ver todos los movimientos del especialista ni su material médico. Lo mejor es cerrar los ojos cuando vaya a comenzar la intervención y relajarse. Si necesita música para ello, pídala.

9.- El tiempo que dure su sesión trate de pensar en otras cosas. Lo que debe hacer antes de que acabe el día, un momento bonito, las últimas vacaciones… cualquier cosa que le relaje y le distraiga.

10.- En definitiva, ponga de su parte, que nosotros pondremos de la nuestra para garantizarle la mejor experiencia posible.

Seguro que con estos consejos y con nuestra experiencia deseará volver a nuestra clínica porque definitivamente, habrá perdido el miedo al dentista.

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